top of page

VIH en Honduras: Panorama epidemiológico 2025

Foto del escritor: Información Asonapvsidah
Información Asonapvsidah
10 sept
6 min de lectura

Actualizado: 11 sept

Datos oficiales, información accesible y una mirada desde las comunidades.



Conocer la situación del VIH en Honduras nos permite comprender dónde estamos y hacia dónde debemos dirigir nuestros esfuerzos de prevención, diagnóstico oportuno, vinculación a los servicios de salud y acompañamiento comunitario.


ASONAPVSIDAH presenta este resumen visual basado en el Boletín Epidemiológico de VIH en Honduras 2025, elaborado por la Unidad de Vigilancia de la Salud de la Secretaría de Salud de Honduras.


Los datos corresponden al período comprendido entre las Semanas Epidemiológicas 1 a la 53 de 2025.


¿Qué nos dicen las cifras de 2025?



Durante 2025 se notificaron 1,191 casos de VIH en Honduras.

De ellos:

866 correspondieron a hombres y 325 a mujeres.


Esto representa aproximadamente un 72.7 % de hombres y un 27.3 % de mujeres entre los casos notificados durante el año.


Según estadio clínico, se registraron:


854 casos de VIH asintomático, equivalentes aproximadamente al 71.7 %, y 337 casos de infección avanzada, correspondientes al 28.3 %. Desde el inicio del registro epidemiológico en 1985 hasta 2025, Honduras acumula 44,620 casos registrados de VIH, de los cuales 25,707 corresponden a hombres y 18,913 a mujeres.


Pero una cifra por sí sola no cuenta toda la historia.


¨Hacerse la prueba de VIH no debe ser motivo de miedo ni vergüenza. Conocer el diagnóstico permite tomar decisiones, iniciar atención y cuidar la propia salud. ¨




Los datos muestran una concentración importante de casos en personas jóvenes y adultas. En 2025, los grupos entre 20 y 34 años presentaron un número importante de notificaciones, incluyendo 188 casos entre 20 y 24 años, 220 entre 25 y 29 años y 189 entre 30 y 34 años.


Esto nos recuerda que hablar de VIH con adolescentes y jóvenes no significa promover conductas sexuales. Significa brindar herramientas para que puedan tomar decisiones informadas, conocer sus derechos, reconocer situaciones de riesgo y acceder a métodos de prevención.


¨Hablar de sexualidad también es prevención. Porque educar también es cuidar. ¨


El VIH puede afectar a cualquier persona


El VIH no se puede identificar a simple vista. Una persona con VIH puede verse completamente saludable, por eso no debemos asociar el diagnóstico con una apariencia física, una edad, una profesión, una orientación sexual o una identidad de género específica.


Aunque algunos grupos pueden presentar mayor número de casos notificados o enfrentar mayores barreras de acceso a los servicios, esto no significa que el VIH pertenezca exclusivamente a determinadas poblaciones. Pensar de esa manera puede generar una falsa sensación de seguridad y, al mismo tiempo, aumentar el estigma hacia otras personas.



¿Por qué es importante hablar de esto?

Los prejuicios y los estereotipos pueden hacer que algunas personas eviten realizarse una prueba de VIH por miedo a ser juzgadas. También pueden provocar discriminación a personas con VIH y dificultar su acceso oportuno a servicios de salud, acompañamiento y tratamiento.

Por eso, la prevención debe basarse en información, autocuidado y acceso a servicios, no en suposiciones sobre quién “parece” tener mayor o menor riesgo.


El estigma también es una barrera


El estigma relacionado con el VIH puede presentarse de muchas formas: rechazo, comentarios ofensivos, rumores, exclusión social, trato diferente en espacios de trabajo, educación o salud, e incluso miedo injustificado al contacto cotidiano.

Estas actitudes pueden afectar la calidad de vida de las personas con VIH y alejarlas de los servicios que necesitan.


Algo que debemos recordar


Tener VIH no define a una persona.

Las personas con VIH tienen los mismos derechos a recibir atención digna, confidencial y libre de discriminación, así como a estudiar, trabajar, formar una familia, establecer relaciones y participar plenamente en la comunidad.


La información ayuda a combatir el estigma


Hablar correctamente sobre VIH permite sustituir mitos y miedo por información basada en evidencia.


Informarnos ayuda a comprender que:


  • No podemos saber si una persona tiene VIH por su apariencia.

  • El VIH puede afectar a personas de diferentes edades y contextos.

  • Realizarse una prueba es una acción de autocuidado, no una señal de que alguien “hizo algo malo”.

  • Las personas con VIH deben recibir respeto, acompañamiento y atención sin discriminación.


El VIH no discrimina. El estigma sí. Informarnos es una de las formas más importantes de cambiarlo.



Los datos de VIH muestran diferencias importantes entre los departamentos de Honduras


Los datos acumulados desde 1985 hasta 2025 muestran diferencias importantes entre los departamentos de Honduras. Estas variaciones permiten identificar territorios donde históricamente se ha registrado una mayor presencia de casos de VIH y donde la respuesta en prevención, diagnóstico y atención debe mantenerse y fortalecerse.

Según el boletín epidemiológico, las tasas acumuladas de prevalencia más altas se registran en Atlántida, Islas de la Bahía, Cortés, Gracias a Dios y Colón.


Cortés concentra el mayor número acumulado de casos


Cuando observamos el número total de casos registrados, Cortés ocupa el primer lugar con 15,881 casos acumulados, seguido de Francisco Morazán con 8,987 y Atlántida con 4,609.

Esto es importante porque número de casos y tasa de prevalencia no significan exactamente lo mismo.

El número de casos indica cuántos registros existen en un territorio, mientras que la tasa de prevalencia permite comparar departamentos tomando en cuenta el tamaño de su población.


La respuesta debe acercarse a las comunidades


La prevención del VIH no puede depender únicamente de que las personas lleguen a un establecimiento de salud.


Es importante fortalecer acciones comunitarias que acerquen:

  • Información confiable: Para que las personas conozcan cómo prevenir el VIH.

  • Pruebas y orientación: Facilitando el acceso al diagnóstico oportuno.

  • Métodos de prevención: Incluyendo información sobre diferentes alternativas disponibles.

  • Referencia y vinculación a servicios: Para que las personas puedan continuar su atención.

  • Acompañamiento comunitario: Especialmente para quienes enfrentan barreras de acceso.


No todos los territorios necesitan exactamente la misma respuesta


Los datos epidemiológicos permiten reconocer que las necesidades pueden variar entre departamentos y regiones.

Por eso, las estrategias deben adaptarse al contexto local, tomando en cuenta las características de cada comunidad y las poblaciones que viven en ella.

Una respuesta efectiva requiere combinar servicios de salud, organizaciones comunitarias, educación, prevención y participación local.




El boletín epidemiológico de VIH en Honduras presenta información específica sobre algunos grupos poblacionales registrados durante 2025, entre ellos hombres que tienen sexo con hombres (HSH), personas trabajadoras sexuales, población trans, embarazadas y personas privadas de libertad.


Estos datos permiten observar diferencias entre grupos y apoyar la planificación de acciones más específicas de prevención, diagnóstico, acompañamiento y acceso a servicios.


¿Por qué se analizan estos grupos por separado?


La vigilancia epidemiológica puede desagregar información por grupos poblacionales para identificar dónde existen mayores necesidades y orientar mejor las intervenciones.

La concentración de casos en algunas poblaciones no significa que el VIH sea exclusivo de ellas, ni que pertenecer a estos grupos determine el estado serológico de una persona.

Los datos deben entenderse como una herramienta para mejorar la respuesta en salud pública, no como una forma de etiquetar o señalar a las personas.


Los datos deben orientar respuestas, no alimentar prejuicios


Cuando una población aparece con una mayor cantidad de casos registrados, la respuesta adecuada no es aumentar el señalamiento, sino analizar qué barreras pueden estar afectando su acceso a información, prevención, pruebas y servicios.


Más acceso, no más señalamientos


Las poblaciones que enfrentan mayores barreras sociales necesitan respuestas adaptadas a sus necesidades.

Esto puede incluir servicios confidenciales, horarios accesibles, personal sensibilizado, información clara, acompañamiento comunitario y mecanismos de referencia que faciliten la continuidad de la atención.

La información epidemiológica debe servir para reducir brechas y ampliar oportunidades de cuidado.


La confidencialidad también es parte de la atención


Todas las personas tienen derecho a recibir atención de manera respetuosa y confidencial.

El temor a ser identificado, juzgado o discriminado puede convertirse en una barrera para realizarse una prueba de VIH, buscar información o continuar la atención.

Promover servicios seguros y libres de estigma ayuda a fortalecer la confianza entre las comunidades y los sistemas de salud.


Una respuesta diferenciada puede ser más efectiva


No todas las poblaciones enfrentan las mismas necesidades.

Por eso, las estrategias pueden adaptarse según el contexto y las barreras que enfrente cada grupo.

Entre las acciones que pueden fortalecerse se encuentran:

  • Acceso a información clara y culturalmente adecuada;

  • Promoción de pruebas de VIH;

  • Orientación sobre métodos de prevención;

  • Acompañamiento y referencia a servicios;

  • Reducción del estigma y la discriminación;

  • Participación activa de las comunidades en el diseño de las intervenciones.



Cerrar brechas también es parte de la respuesta al VIH


Es necesario convertir la información en decisiones, servicios accesibles, acompañamiento y respuestas que respeten la dignidad y los derechos de todas las personas.


Desde ASONAPVSIDAH, reafirmamos la importancia de fortalecer una respuesta al VIH basada en información confiable, prevención, diagnóstico oportuno, acceso a atención, participación comunitaria y reducción del estigma y la discriminación.


Nuestro llamado es claro:

Informarse, prevenir, hacerse la prueba, acceder a los servicios y respetar los derechos de todas las personas.


Porque una respuesta efectiva al VIH no depende únicamente del sistema de salud: también se construye desde las comunidades, las organizaciones, las familias y cada espacio donde podamos compartir información sin prejuicios.


Más información. Más prevención. Más acceso. Más derechos. Más comunidad.

ASONAPVSIDAH

Trabajando por una respuesta al VIH más cercana, informada, digna e inclusiva.

 
 
 

Comentarios


© 2022 by Erre y Erre

bottom of page